
¿Cómo conseguirían comunicarse con tal cantidad de símbolos y dibujos?
¡Es un lío!
Hemos aprendido a sustituir las letras del abecedario por los símbolos que les corresponderían (objetos, animales...) y después cada uno ha escrito su nombre mediante este tipo de escritura.
Al final del taller hemos hecho un juego para ver si nos acordábamos de los símbolos y la verdad, que estos niños tienen muy buena memoria.

Al final, éste ha sido el resultado: un montón de faraones de lo más divertidos, incluso sacando la lengua o guiñando un ojo.
Por cierto, ¿conocéis la maldición del faraón Tut? Echad un ojo a las redes, porque os quedaréis de piedra, o mejor dicho, momificados. :)
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